"As palavras são a nossa condenação. Com palavras se ama, com palavras se odeia. E, suprema irrisão, ama-se e odeia-se com as mesmas palavras! "
Eugénio de Andrade
¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora?
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?
Cantan con voz de hombre, ¿pero dónde están los hombres?
con ojos de hombre miran, ¿pero dónde los hombres?
con pecho de hombre sienten, ¿pero dónde los hombres?
con ojos de hombre miran, ¿pero dónde los hombres?
con pecho de hombre sienten, ¿pero dónde los hombres?
Cantan, y cuando cantan parece que están solos.
Miran, y cuando miran parece que están solos.
Sienten, y cuando sienten parecen que están solos.
Miran, y cuando miran parece que están solos.
Sienten, y cuando sienten parecen que están solos.
¿Es que ya Andalucía se ha quedado sin nadie?
¿Es que acaso en los montes andaluces no hay nadie?
¿Que en los mares y campos andaluces no hay nadie?
¿Es que acaso en los montes andaluces no hay nadie?
¿Que en los mares y campos andaluces no hay nadie?
¿No habrá ya quien responda a la voz del poeta?
¿Quién mire al corazón sin muros del poeta?
¿Tantas cosas han muerto que no hay más que el poeta?
¿Quién mire al corazón sin muros del poeta?
¿Tantas cosas han muerto que no hay más que el poeta?
Cantad alto. Oireis que oyen otros oídos.
Mirad alto. Veréis que miran otros ojos.
Latid alto. Sabréis que palpita otra sangre.
Mirad alto. Veréis que miran otros ojos.
Latid alto. Sabréis que palpita otra sangre.
No es más hondo el poeta en su oscuro subsuelo.
encerrado. Su canto asciende a más profundo
cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres
encerrado. Su canto asciende a más profundo
cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres
Queria poder ensinar as palavras que aprendi. Queria saber explicar a doçura das palavras, a sua música, a sua luz, a sua força.
Não encontro palavras que contem a história das minhas palavras de menina.
As letras estão lá, alinhadas em conjuntos que formam frases, mas as frases não têm delicadeza, nem carinho, nem alegria. São fracas e sem sentido, pintadas com sucessivas camadas de uma força fraca como um verniz que lasca e se desprende e parte em mil pedaços.
É o que faz insuflar palavras com raiva. Troam e retumbam, mas são feias, ocas e vazias. Não dizem nada, não ensinam nada, não têm amor.
Não há poesia sem amor, nem homens sem poesia. O mundo será um deserto de gente afásica porque não tem palavras para amar.
E lá longe, no horizonte indefinido das palavras justas, talvez um dia as letras formem a palavra luz.
( Todas as Fotos de MD Roque)





